El Estado trabaja en la prevención de la obesidad infantil
El ministerio de Salud comenzó a implementar políticas de formación en los hábitos de consumos alimenticios en la provincia, ya que a través de una encuesta, determinaron que aumentó la obesidad infantil, superando los casos de desnutrición en niños y jóvenes.
En este sentido, Mirella Orellana de Maternidad e Infancia sostuvo más del 49 por ciento de la población –en términos generales- “sufre sobrepeso infantil” y por este motivo, el Estado catamarqueño resolvió creer
Orellana, consideró que muchos padres desconocen la temática y creen que es positivo que los niños “sean gorditos” graficó y agregó que en realidad hay que difundir hábitos alimenticios desde los primeros años de vida de la persona ya que las consecuencias de la obesidad, que es una enfermedad, tiene consecuencias “graves” en el ser humano.
La funcionaria también comentó que existen problemas culturales en materia alimentaria, ya que existen en el mercado mucha comida “chatarra”, los padres trabajan todo el día, “ya no consumen comidas caseras, no hay una educación al respecto y esto preocupó al Estado provincial”
En materia de trabajo, comentó que existen programas provinciales y nacionales que abordan la temática y lo principal es la capacitación. En este sentido, aseguró que trabajan con otras áreas locales como
“Lo que tratamos de prevenir es que los niños obesos de hoy no sean los futuros enfermos cardíacos y de otras consecuencias que trae la obesidad” sentenció.
Otros factores
La obesidad durante la infancia y adolescencia es el resultado de una compleja interacción entre los factores genéticos, psicológicos, ambientales, y factores socioeconómicos.
Factores como el estado de salud y el ambiente en que se desarrolla el niño, juegan un papel principal en la génesis de la obesidad.
La creencia de los padres y de algunos médicos de que el lactante obeso es sinónimo de salud es falsa. Inicialmente el aumento de peso es paulatino y progresivo, los padres están contentos porque su hijo se ve sano, después regordete y por último gordo cuando ya sobrepasó el 20 por ciento de su peso ideal.
La modificación mundial de la dieta, con una tendencia al aumento de la ingesta de alimentos hipercalóricos, ricos en grasas y azúcares, pero con escasas vitaminas, minerales y otros micronutrientes.
La tendencia a la disminución de la actividad física debido a la naturaleza cada vez más sedentaria de muchos trabajos, a los cambios en los medios de transporte y a la creciente urbanización.



