El Chaqueño Palavecino se adueño de Santa María

Una soberbia actuación de parte del Chaqueño Palavecino fue el punto culminante de la noche de apertura del XXXIIº Festival Nacional de la Reina del Yokavil, que se desarrolla en el departamento de Santa María.
Luego de más de ocho años de ausencia en tierras santamarianas, el cantautor oriundo del Chaco salteño retornó con un espectáculo de primer nivel, que motivó que el público bailara cada una de las zambas y chacareras que interpretó y que la fiesta en el Complejo municipal Margarita Palacios sea total.
No había dudas que el número central en la primera luna del festival era el Chaqueño Palavecino, aunque importantes números catamarqueños y locales fueron matizando la noche. Presentando material de sus diferentes producciones discográficas, el Chaqueño puso sobre escena temas clásicos como Amorcito, La Ley y La Trampa, Salteño Soy, Virgencita de la Peña, entre otros, y que hicieron delirar a las casi diez mil almas que dijeron presente.
Así, le puso calor y color a una noche especial, tan solo con su ingreso (a las 1.20 horas) y la ya conocida batería de temas interpretados sin pausa, lo que siempre es muy bienvenido por el público. En ese contexto, el recital empezó con interpretación de Yo Soy de Allá, donde terminó de delinear la propuesta general del encuentro: Viajar en canciones a ese allá al que hace referencia (Chaco Salteño), caminar entre los hermanos aborígenes, cosechar de un pozo el agua -como lo siguen haciendo en su pago-, levantar polvareda al bailar entre los violines y sentir la corriente fresca del Río Pilcomayo.
Con esas características fueron apareciendo las canciones, intercalando composiciones de los poetas Yuyo Montes, como “Envuelto en llamas”, “Un trago de amor” y “El barrilete”, y otras de Roberto Ternán, como “Semilla de pueblo”, “Chaco escondido” y “Del dicho al hecho”.
En este repertorio, también tuvieron un espacio los clásicos “A Don Amancio”, “La ley y la trampa” y “Juan de la calle”, entre otros, a los que se le sumaron algunos temas de Horacio Guarany, a quien homenajeó recientemente en un trabajo compuesto únicamente con sus letras como La Villerita. A las tres de la mañana, dijo adiós.
Cada uno de los encuentros -como este- que el Chaqueño propone tanto en Santa María como por todo el país tiene mucho de su propia personalidad cotidiana. Posee argentinidad en sus canciones a través de los paisajes que hace referencia, tiene historias de hombres y vivencias locales. Tiene, allá, clavado en su interior ese Chaco Escondido del que siempre nos quiere contar y cantar.
Otro de los momentos culminantes de la noche, fue cuando subió a escenario Emilio Morales, uno de los artistas catamarqueños de mayor trascendencia nacional. En la oportunidad, presentó su último CD Sos Todo Eso y Algo Mas y efectuó un repasó por aquellos temas que lo marcaron desde sus inicios en su destacada trayectoria, tales como Que Mas Querés, Vení, Madre Provinciana y Entradita de Pueblo,MI Bombisto.
En la oportunidad, el intendente Jorge Anderch brindó la bienvenida al público presente y, en especial, a los turistas que arribaron a Santa María a vivir su fiesta más cara a los sentimientos de este departamento del oeste.
También se sumaron las voces del rodeino Torito Arce, que también dejó en claro porqué es uno de los números convocantes de esta provincia. Camino a El Rodeo y Recuerdos de Mis Valles fueron muy bien recibidas por el público santamariano.
Un aporte para destacar fue también, el de joven grupo riojano de Las Valijas, que demostraron porque crecen velozmente en el ambiente folklórico nacional y el santamariano Ramón Barrenechea, a lo que se sumó el particular humor de Agapito, un clásico por estas tierras.



